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Salud emocional, mejor con dinero

Terapias, diagnósticos, medicación… Palabras a las que ya nos hemos acostumbrado en nuestro día a día. Ansiedad o depresión. Términos que la medicina clínica tacha de patologías y donde confluyen emociones y biología, estados de ánimo y procesos químicos, contextos sociales y predisposiciones genéticas. En España, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay dos millones y medio de personas diagnosticadas con depresión. Es uno de los países del mundo donde se consumen más ansiolíticos; la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) calcula que el 16% de los ciudadanos los toman a diario. Las posibilidades de tratar la salud mental y emocional, y de tener espacios para dedicarse a escuchar, interpretar y trabajar las emociones y los malestares que se derivan de ellas, van directamente ligadas a los recursos y el tiempo. Proponemos un camino para entender cómo los privilegios atraviesan a las personas que necesitan ayuda en salud mental y emocional. Clica: empezamos.

Malestar emocional

Unos cuantos días tristes. Un nudo en el estómago. Pequeñas taquicardias y pensamientos obsesivos. Angustia y rumiación. Malestares que por sí solos no llaman la atención pero que juntos empiezan a ser muy incómodos. Se perpetúan en el tiempo, son desconocidos y uno no entiende por qué se siente así. ¿Qué ocurrirá? ¿Qué hacer?

Busco ayuda | No busco ayuda

Busco ayuda

Si hacemos caso a los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el perfil de persona deprimida clínica en España es una mujer, mayor de 65 años y con baja calificación laboral. Es una radiografía que muestra la acumulación de violencias y que nos enseña como se acaban traduciendo en problemas de salud mental los agravios de género, clase y trabajo. Pero son muchos los factores que pueden llevar a pedir o no pedir ayuda a un experto en salud mental. Según explica Núria Almacelles, psicóloga y terapeuta de la cooperativa Fil a l’Agulla, un entorno social con los cuidados integrados ayuda a identificar el malestar. Tener el hábito de socializar las emociones es decisivo para buscar soluciones cuando alguien tiene síntomas depresivos. El capital social acaba siendo muy importante.

Tengo mutua privada | No tengo mutua privada

No busco ayuda

El estigma de “loco” sigue presente en cuestiones de salud mental, tal y como explica un informe de la Taula del Tercer Sector Social de Catalunya. Asociar una patología mental a un perfil de persona que ha perdido completamente la razón y el control sobre sí misma es todavía habitual. Del mismo modo, aceptamos con naturalidad que si caemos y nos rompemos un hueso es necesario ir a ver a un médico especialista, pero este paso se complica con las consideradas enfermedades mentales.

Hay dos elementos de gran importancia en la construcción del tabú en torno a la salud mental: el género y la edad. Las personas de mayor edad están menos familiarizadas con los problemas de salud mental; son temas que costaría sacar con la familia durante una comida de Navidad. Por otro lado, los hombres, por la construcción social de su rol de género, son más reticentes a aceptar debilidades y carencias, y más si son de tipo psicosomático. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) así lo reflejan: los hombres reciben menos de la mitad de diagnósticos de depresión que las mujeres, y su consumo de antidepresivos también es menor.

Malestar emocional

Tengo mutua privada

La Asociación Empresarial del Seguro sostiene que en 2015 había 9,5 millones de personas en toda España con seguro médico privado. En Catalunya, el 19% de la población tenía contratada una mútua. La cifra más alta del Estado la encontramos en la Comunidad de Madrid, con un 32% de ciudadanos optando por la sanidad privada.

Las mutuas privadas ofrecen servicios psiquiátricos o psicológicos, pero a menudo requieren hacer sesiones muy espaciadas en el tiempo o subvencionan sólo una parte. Por poner dos ejemplos, Adeslas cobra 24 euros por sesión de psicoterapia, y FIATC Seguros Médicos subvenciona 5 euros de cada sesión en PsicoEnergia, donde una hora de terapia vale 60 euros, y por lo tanto el paciente termina pagando 55. El procedimiento habitual es ir al médico privado de cabecera y que éste derive. Pagar una mutua garantiza un camino más rápido que la sanidad pública.

Psiquiatra o psicólogo privado

Psiquiatra o psicólogo privado

Plataformas como la Unidad de Atención Psicológica cifran un precio orientativo en 55 euros, según los estándares que marca el Colegio Oficial de Psicólogos.

Según empresas dedicadas a comparar precios de servicios, como CronoShare, la oferta más barata de psicólogo privado en Barcelona es de 35 euros/hora, pero el precio medio está en 50 euros/hora en terapia individual y en 70 euros/hora en terapia de pareja.

Diagnóstico | Medicación | Tratamiento

No tengo mutua privada

Centro de Atención Primaria (CAP)

Psiquiatra o psicólogo privado

Centro de Atención Primaria (CAP)

El procedimiento habitual, y la puerta de entrada de la sanidad pública, es el médico de cabecera. El doctor del CAP puede derivar al paciente a un Centro de Salud Mental de Adultos (CSMA). Allí trabajan psiquiatras, psicólogos, enfermeros, terapeutas ocupacionales, educadores sociales… Una persona filtra los casos que llegan y decide si están bien derivados y también establece un rango de prioridades. La frecuencia de las sesiones depende de la carga de trabajo de cada centro y de la emergencia de cada caso.

En contra del mantra de las instituciones, la sanidad en Catalunya, y en España, no es universal. Muchas personas migradas quedan excluidas del sistema de salud gratuito. En junio de 2019 el Tribunal Supremo sentenció que los padres de las familias reagrupadas debían pagarse las visitas al médico y los tratamientos.

Medicación

Medicación

“En los cuadros leves se hace tratamiento farmacológico el 90% de las veces. El médico de cabecera, en doce minutos de consulta –de media– tampoco puede hacer mucho más, puede recomendar que el paciente vaya a un psicólogo privado, pero si tiene que darle algo será un fármaco que no tiene capacidad material de ofrecer un tratamiento psicológico. Si el cuadro es grave o no han ido bien hasta dos intentos de tratamiento con fármacos, se cumple el criterio para que se envíe al paciente a un CSMA, Centro de Salud Mental de Adultos”, así lo explica la psiquiatra del Hospital de Vic, Elisabet Tasa.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre el 2000 y el 2013, en España, las prescripciones de medicamentos antidepresivos aumentaron un 200%. Al mismo tiempo, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el consumo de ansiolíticos en el Estado aumentó un 57%. Fuentes del departamento de Salud de la Generalitat admiten que un medicamento suele ser el primer tratamiento de urgencia, ya que los médicos de cabecera pueden recetar antidepresivos y ansiolíticos. Es un método que puede ser efectivo en algunos casos, pero que sólo puede aliviar los síntomas y no sus causas.

Diagnóstico | Recuperación

Psiquiatría o psicología pública

La salud mental en la sanidad pública catalana se trata en los Centros de Salud Mental de Adultos (CSMA). Allí hay equipos de psiquiatras, psicólogos y educadores sociales. La espera media es de 32 días, según datos del departamento de Salud del 2018. Una espera superior al mes. En el caso de los menores, es de 45 días.

Tratamiento

Diagnóstico de depresión, identificación de la ansiedad

Según los estándares clínicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para diagnosticar esta enfermedad es necesario que se dé, al menos, una de estas dos circunstancias: un estado de ánimo psicotímido (tristeza crónica) o anhedonia (incapacidad manifiesta de disfrutar de las cosas). La afectación suele ir acompañada de alteraciones del sueño, del ritmo de ingesta (pérdida del apetito o hambre desmedida), del deseo sexual, de la incapacidad para procesar la realidad –viéndola siempre desde un prisma negativo– o de la ansiedad.

La ansiedad es un síntoma que por sí solo ya se considera patológico según los estándares de la medicina clínica, lo que no ocurre con otros síntomas que alteran los estados nerviosos como el estrés. Una cosa son los síntomas inherentes a la vida cotidiana (nervios, tristeza, miedo, rabia, angustia…) y la otra la ansiedad, que puede ser un indicador de un trastorno patológico. La medicina clínica también contempla ansiedades orgánicas que dependen exclusivamente de causas físicas y no emocionales: por ejemplo, puede ser un efecto secundario de los corticoides o un primer síntoma de tumor cerebral.

Psiquiatria o psicología pública

Terapias alternativas

Fil a l’Agulla, cooperativa de acompañamiento individual. 60 euros/hora

Cèntric. Terapia del movimiento. 45 euros/hora.

Osteopatía Laura. 70 euros/hora.

Adrian Crescina. Terapia de procesos. 50 euros/hora.

Terapia Gestalt Barcelona. 60 euros/hora.

No existe ningún organismo que recoja datos sobre los precios en los centros privados. Por lo tanto, estos son sólo algunos de lo estándares de lo que se paga hoy en día en Barcelona por una terapia considerada por la medicina clínica como alternativa. Cualquier persona que quiera hacer un tratamiento que no entre dentro de los parámetros clínicos se debe gastar, más o menos, 200 euros al mes para hacer una sesión de una hora semanal.

Hay multitud de ofertas terapéuticas para tratar la ansiedad, la depresión o, en menor grado, los malestares emocionales o la tristeza crónica. Pueden ser complementarias o independientes: acompañamiento terapéutico de un profesional de procesos, acupuntura, osteopatía, Flores de Bach, risoterapia, reiki, shaki, biomagnetismo, tratamiento ayurvédico… La lista es infinita, y ninguna de estas actividades es incompatible –según aseguran los médicos consultados– con la psicología clínica.

Recuperación

Estilo de vida

Los especialistas apuntan que un cambio de hábitos y rutinas es una herramienta básica para mejorar la salud mental y emocional: hacer deporte o encontrar nuevos espacios de socialización, puede resultar de ayuda. Cada persona tiene un camino diferente, pero estas pequeñas acciones condicionan mucho a la hora de tratar los procesos mentales.

Recuperación

Tratamiento

La psicoterapia es distinta si se hace en el ámbito privado o el pública, pero suele articularse en sesiones de 45 minutos, una hora o, como mucho, una hora y media. Una vez a la semana o cada dos semanas. En la sanidad público escasea el número de psicólogos (hay muchos más psiquiatras) y el espaciamiento de las sesiones es mucho más alto.

Recuperación | Estilo de vida | Terapias alternativas

Recuperación

Cuándo se recupera una persona de la ansiedad o de la depresión? Volviendo al símil con otras enfermedades, sabemos qué plazos se necesitan para que un hueso se suelde, o para recuperarnos de unas anginas. Síntomas, diagnóstico, tratamiento y recuperación: esquema clásico de la medicina occidental. Los procesos de salud mental son mucho más ambiguos y cuesta saber si realmente podemos hablar de recuperación. ¿Una persona que ha sufrido un trastorno depresivo mayor vuelve a ser la misma que era antes de enfermar? Y más importante aún: ¿tiene sentido que sea así?

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